Codesido

  • Fecha: 17/06/2026
  • Hora: 10:00
  • Lugar: Sala 1 del primer piso del Museo de Arte de Lima

El Museo de Arte de Lima – MALI y Bank of America presenta Codesido, una exposición dedicada a Julia Codesido, reconocida, por amplio consenso, como la primera pintora profesional del Perú, además de influyente maestra, coleccionista pionera del arte popular peruano e investigadora etnográfica. Bajo la curaduría de Luis Eduardo Wuffarden y Ricardo Kusunoki, la muestra explora el diálogo de Codesido con las vanguardias modernas, el arte popular peruano y las transformaciones culturales que marcaron más de cinco décadas de producción artística.

En la obra de Julia Codesido, notoriamente vasta y diversa, no solo se perfila una figura fundamental del indigenismo histórico sino su personalidad más libre y heterodoxa. Esa singularidad podría atribuirse a un contacto temprano y privilegiado con las primeras vanguardias modernas, durante una prolongada estancia en la Europa de la Belle Époque, debido a los cargos diplomáticos ejercidos por su padre. Por entonces habría definido su vocación precoz, que será canalizada al volver a Lima y convertirse en alumna fundadora de la Escuela Nacional de Bellas Artes, cuyas puertas se abrían oficialmente en 1919.

Durante sus años formativos se adhirió desde un comienzo al movimiento indigenista, liderado por el joven profesor José Sabogal. A ello contribuyeron sus contactos con la efervescencia intelectual prevaleciente en la cultura peruana de la década de 1920. Sin duda los vínculos de la artista con José Carlos Mariátegui y la revista Amauta enriquecieron su trabajo y la pusieron en contacto con las vanguardias contemporáneas. Al presentar su segunda muestra individual, en 1931, quedó consolidado plenamente el estilo personal de Codesido, que conjugaba una concepción sintética de la figura y del paisaje en grandes lienzos compuestos a manera de tapices e inspirados por las tradiciones regionales de la sierra central.

A partir de entonces, Codesido dialogará libremente con las búsquedas formales de la modernidad, sin abandonar lo esencial de su temática peruanista. Tras acusar el impacto del muralismo mexicano clásico, su estudio sistemático de las denominadas artes populares del Perú será determinante en su larga etapa de madurez. A través de los años 60 y 70 del siglo pasado consiguió dialogar con las tendencias no figurativas, las disciplinas espiritualistas e incluso con la novedosa cultura mass media, conjugando en todo momento el rigor de su visión con aquel marcado sentido lúdico que, de un modo u otro, recorre su trayectoria entera.

The Museo de Arte de Lima – MALI and Bank of America present Codesido, an exhibition dedicated to Julia Codesido, widely recognized as Peru’s first professional female painter. She was also an influential teacher, a pioneering collector of Peruvian folk art, and an ethnographic researcher. Curated by Luis Eduardo Wuffarden and Ricardo Kusunoki, the exhibition explores Codesido’s dialogue with modernist avant-garde movements, Peruvian folk art, and the cultural transformations that shaped more than five decades of her artistic production.

Julia Codesido’s remarkably vast and diverse body of work reveals not only a fundamental figure of historical Indigenism, but also its most independent and heterodox personality. This singularity could be attributed to her early and privileged exposure to the first modern avant-garde movements, thanks to an extended stay in Europe during the Belle Époque, made possible by the diplomatic posts held by her father. It was at this time that she appears to have defined her precocious vocation, which, upon her return to Lima, would be channeled as she became one of the founding students of the Escuela Nacional de Bellas Artes, whose doors officially opened in 1919.

During her formative years, Codesido joined the Indigenist movement, led by the young professor José Sabogal. This was compounded by her contact with the intellectual fervor prevalent in Peruvian culture during the 1920s. Undoubtedly, the artist’s ties to José Carlos Mariátegui and the journal Amauta enriched her work and connected her to contemporary avant-garde currents. By the time of her second solo exhibition in 1931, Codesido had fully consolidated a personal style that combined a synthetic conception of figure and landscape in large-scale canvases composed like tapestries and inspired by the regional traditions of central highlands of Peru.

From that point onward, Codesido engaged freely with the formal explorations of modernity without abandoning the essential Peruvianist themes in her work. Following the impact of classical Mexican muralism, her systematic study of so-called Peruvian “folk art” became a defining element of her long period of artistic maturity. During the 1960s and 1970s, she managed to enter into dialogue with nonfigurative trends, spiritualist currents, and even the emerging culture of mass media, consistently combining the rigor of her artistic vision with a noticeable sense of playfulness that, in one form or another, runs throughout her entire career.