Publicado el: 28/09/2026
Miércoles de Filmoteca. Ciclo “Íconos fílmicos del horror: Cuatro clásicos fundacionales”
- Fecha: 07/10/2026
- Hora: 19:00
- Lugar: Auditorio MALI
En octubre, Miércoles de Filmoteca, programa organizado por el Museo de Arte de Lima – MALI y la Filmoteca PUCP, presenta el ciclo Íconos fílmicos del horror: Cuatro clásicos fundacionales, un recorrido por cuatro películas esenciales que transformaron la manera de representar el miedo en el cine. Desde el expresionismo alemán hasta las ansiedades de la Guerra Fría, el ciclo reúne El gabinete del Doctor Caligari (Robert Wiene, 1920), Frankenstein (James Whale, 1931), La mujer pantera (Jacques Tourneur, 1942) y La invasión de los ladrones de cuerpos (Don Siegel, 1956), obras que hicieron de los monstruos, las sombras, los cuerpos transformados y las realidades alteradas vehículos para explorar los temores de sus respectivas épocas.
A través de diferentes recursos visuales y narrativos, estas películas sentaron algunas de las bases del cine de horror e influyeron decisivamente en generaciones posteriores de cineastas. El ciclo propone revisitar estos clásicos no solo por su importancia en la historia del cine, sino también por la vigencia de las preguntas que plantean sobre la identidad, el control, el miedo a lo desconocido y la fragilidad de la realidad. Como cierre, la proyección de El gabinete del Doctor Caligari contará con acompañamiento musical en vivo de Mario Silvania, con una intervención especialmente concebida para la función.
Película: La invasión de los ladrones de cuerpos / Invasion of the Body Snatchers, 1956 (80 min)
Dirección: Don Siegel
En una pequeña ciudad de California empiezan a suceder cosas muy extrañas: el comportamiento de algunas personas cambia, de tal manera, que causa estupor e, incluso, miedo, entre sus parientes y amigos.
Aunque esta misma historia ha conocido otras estupendas versiones —dirigidas por Philip Kaufman, en 1978, y Abel Ferrara, en 1993—, el original de Don Siegel posee algo excepcional, que ninguna de ellas podía replicar: fue realizada en plena era del Terror Rojo, cuando la paranoia anticomunista había alcanzado niveles sin precedentes, y la caza de brujas del senador Joseph McCarthy había dejado una profunda huella en Hollywood. Por más fantástico que resulte su argumento, la película parece recoger, casi como un documental, el sentimiento de pánico colectivo que se apoderó de una sociedad que se jactaba de su libertad, mientras se aferraba, con uñas y dientes, a sus valores más conservadores. Una parábola inquietante sobre la desintegración de la América ejemplar.
Película: La mujer pantera / Cat People, 1942 (73 min.)
Dirección: Jacques Tourneur.
Oliver conoce a Irena, durante una visita al zoológico. Se enamoran, y acaban contrayendo matrimonio. Durante el convite, una misteriosa mujer aparece, y afirma ser pariente de Irena. Ella comienza, desde entonces, a comportarse de manera extraña. Por ello, Oliver busca la ayuda de un psiquiatra. Al mismo tiempo, confía sus temores a su amiga Alice. Los celos de Irena complicarán, aún más, la situación.
Junto al director de fotografía, Nicholas Musuraca, el montaje de Mark Robson, el guión de DeWitt Bodeen, y la producción del mítico Val Lewton, el francés Jacques Tourneur inició, con “La mujer pantera”, la primera de sus colaboraciones en el género de horror para el Estudio RKO Pictures. Se trataba de películas “de bajo presupuesto”, sin estrellas conocidas. Con pocos medios, pero con una dirección endiabladamente sutil, Tourneur redefinió el horror desde una escritura fílmica que hizo, de las atmósferas, lo sugerido, lo presentido y lo no visto, elementos centrales que potenciaban cada imagen y cada sonido. El inconsciente, los mitos arcanos, el erotismo, la ambigüedad, la paranoia, y la neurosis urbana, confluyen en esta obra maestra atemporal.
Película: Frankenstein, 1931 (71 min)
Dirección: James Whale.
El doctor Henry Von Frankenstein acomete un experimento tenebroso: construir, a partir de fragmentos de cadáveres, un nuevo ser humano. Con la ayuda de su criado, Fritz, se adentra, durante la noche, en los cementerios de la localidad, para arrancar, a los cadáveres, las partes que necesita. Lo que ignora es que el cerebro que ha utilizado, en su experimento, había pertenecido a un criminal.
Esta es la versión que hizo, del monstruo creado por Mary Shelley, un mito cinematográfico, y contribuyó, decisivamente, a inaugurar la edad de oro del terror de los estudios Universal. El director James Whale —fuertemente influenciado por el expresionismo alemán— recurrió a sombras pronunciadas, decorados estilizados, y encuadres de gran fuerza plástica, para construir un mundo que nada tenía que ver con Hollywood. En el centro se encuentra Boris Karloff, cuya interpretación consigue hacer, del monstruo, una criatura a la vez aterradora, vulnerable, y profundamente humana. Su caracterización continúa siendo, casi un siglo después, la representación definitiva del monstruo de Frankenstein, y una de las imágenes más poderosas de toda la historia del cine.
Película: El gabinete del Doctor Caligari / Das Cabinet des Dr. Caligari, 1920 (77 min)
Dirección: Robert Wiene.
Un inquietante sonámbulo, llamado Cesare, comete una serie de crímenes bajo las órdenes del misterioso doctor Caligari. Francis, un joven cuya vida ha sido golpeada por estos asesinatos, decide investigar al siniestro personaje. Su búsqueda desemboca en una revelación que pone en duda todo lo que hemos visto, y la propia percepción de la realidad.
Con este filme, Robert Wiene dio inicio al “expresionismo alemán”, una de las corrientes más influyentes de la historia del cine, y, en muchos sentidos, el punto de partida para lo que solemos llamar “cine de horror”. Crisis del inconsciente, crónica de asesino serial, hipnosis y distorsión de la realidad, crítica socio-política, imaginarios colectivos, diagnóstico de posguerra, advertencia sobre los poderes que se cernían sobre una sociedad derrotada, creación de un nuevo estilo fílmico; “El gabinete del Doctor Caligari” es una película fundacional, a la altura de su propio mito, y que no ha perdido ni un poco de su poder visionario y encantatorio.
Esta proyección contará con el acompañamiento musical en vivo del reconocido músico Mario Silvania, quien realizará una intervención especialmente concebida para la función.